viernes, 7 de marzo de 2014

El león hambriento y la Sociedad de la Información


A raíz del fenómeno WikiLeaks se han debatido entre muchos temas la ética, la libertad de expresión, privacidad, derechos de información, trasparencia, medios de comunicación, periodismo ciudadano o globalización. El movimiento de esta organización ha llegado a todos los rincones del mundo siendo así conocido por todos. Su presencia en diferentes medios de comunicación han hecho que poco a poco, el australiano Julian Assange, fundador de WikiLeaks, se gane una reputación entre la sociedad desde el año 2006 con el nacimiento de esta página web.



Tanta expectación ha creado en los ciudadanos e instituciones que ha pasado desde las portadas de los periódicos hasta la gran pantalla.

2010 fue sin duda el año del comienzo de una Guerra Digital con filtraciones desmesuradas de diferentes datos e informaciones referidos a la guerra de Irak y Afganistan, así como, por la publicación de un vídeo en el que se veía cómo morían dos periodistas de la agencia Reuters. El principio de una nueva revolución que destapa secretos de la política de los Estados Unidos.

WikiLeaks reta a los periodistas y medios de comunicación a convertirse en lo que Assange llama “whatchdog” vigilantes del poder. Esto se debe a que en la actualidad la información llevada por este sector, y que llega a los individuos, se cuestiona. ¿Son correctas las fuentes de las que procede la información? ¿Se puede confiar en todo lo que se cuenta? Lo que empezó como un blog de publicación de filtraciones, vinculada con la filosofía hacker, es hoy uno de los mayores dolores de cabeza que registra la diplomacia de Estados Unidos. Como bien indica su nombre, es un portal abierto al mundo en el que su principal misión es la filtración de información comprometida que gobiernos, empresas u otros actores esconden al mundo. ¿Hasta qué punto es ético filtrar información sensible al mundo? Y ¿hasta qué punto es ético ocultarla?




Los escándalos de corrupción en España son la noticia principal que abre cada telediario desde el comienzo de la crisis. La sociedad española conoce las caras de todos aquellos que han maquillado la realidad con falsas mentiras dando lugar a la destrucción de la poca confianza que se tenía en los políticos actuales. Conocemos nombres, hechos delictivos, correspondencia privada, etc. Tenemos un control de la información, porque sabemos que pasa cada día y cada momento de ese día, todo sale a la luz, creemos todo lo que nos enseñan y manipulan nuestras mentes al antojo de unos cuantos.

A raíz de este aluvión de información diferentes plataformas ciudadanas se han lanzado a la calle para reivindicar derechos y defender la dignidad de las personas frente a unos políticos metidos en su burbuja protectora “El Congreso”, lugar donde no tienen un contacto directo con las necesidades de los ciudadanos. Aun así estas plataformas manifestándose han conseguido que al menos la opinión pública sea escuchada pero a su vez, cuestionada y juzgada de manera cruel. Tanto es así, que la nueva ley de Seguridad Ciudadana aprobada por el Consejo de Ministros en Noviembre del año pasado, a la que muchos periódicos llaman la ley “mordaza” sanciona siete tipos de infracciones muy graves castigadas con multas de 30.001 a 600.000€. Algunas de estas siete sanciones prohíben la convocatoria y asistencia a manifestaciones con finalidad coactiva, perturbación muy grave del orden en actos públicos, deportivos, culturales, espectáculos, oficios religiosos u otras reuniones numerosas, reuniones o manifestaciones no comunicadas o prohibidas en lugares que tengan la consideración de infraestructuras críticas como centrales nucleares o aeropuertos, así como la intrusión en sus recintos, incluyendo su sobrevuelo, y la obstrucción de su funcionamiento.

¿De qué sirve que tengamos toda esa información en nuestro poder, si somos castigados por manifestarnos ante hechos que vulneran nuestro estado como ciudadanos? En nuestra opinión, esa información sólo nos convierte en mártires de un sistema sin control, en el que el poder está a manos de unos pocos y los demás somos súbditos dominados por un mercado descontrolado, un proceso de globalización negativo (visión que dista mucho de lo positivo que aporta este proceso a un mundo cada vez más conectado y en constate transformación) y gobiernos que no atienden las necesidades de los ciudadanos que los eligen para representarles y respetarles. Creemos que, es como poner un bistec de primera calidad a un león hambriento, pero teniéndolo atado, cuando el animal desesperado corre para poder saciar su hambre, una cadena con muchos eslabones que le impide calmar su necesidad más inmediata, comer.





- Gutiérrez, Rubí., A. “La política vigilada: La comunicación política en la era de WikiLeaks”. [En línea] Recuperado en: http://books.google.es/books?id=kgX530HbQ98C&pg=PA72&dq=el+periodismo+a+raiz+de+wikileaks&hl=es&sa=X&ei=DTH5Up2yJefX4ASf0YCgCA&ved=0CDYQ6AEwAQ#v=onepage&q=el%20periodismo%20a%20raiz%20de%20wikileaks&f=false [2014, 4 de marzo]
Villena, Saldaña., D. “Julian Assange: periodismo científico, conspiración y ética hacker” [En línea] Recuperado en: http://www.desco.org.pe/sites/default/files/quehacer_articulos/files/10_Villena_181.pdf [2014, 4 de marzo]
- Quian., A. “El impacto mediático y político de WikiLeaks. La historia más apasionante” [En línea] Recuperado en: http://books.google.es/books?id=oRZIAQAAQBAJ&pg=PA21&dq=HISTORIA+DE+WIKILEAKS&hl=es&sa=X&ei=bDT5UqjHG4KI4ASO54DIAg&ved=0CDcQ6AEwAQ#v=onepage&q=HISTORIA%20DE%20WIKILEAKS&f=false [2014, 4 de marzo]
Cardeñosa., B. “W de WikiLeaks: La venganza contra las mentiras del poder” [En línea] Recuperado en: http://books.google.es/books?id=MpW5g2wwFh4C&printsec=frontcover&dq=HISTORIA+DE+WIKILEAKS&hl=es&sa=X&ei=bDT5UqjHG4KI4ASO54DIAg&ved=0CEMQ6AEwAw#v=onepage&q=HISTORIA%20DE%20WIKILEAKS&f=false [2014, 4 de marzo]